viernes, 24 de mayo de 2019

Mesa redonda "Hábitos de lectura en los jóvenes" de Literania 2019: Con Daniel Blanco, Pablo Ferradas, Haizea M. Zubieta, Sara Cantador y Alexandra Roma

¡Hola, gente guapa!

Con todo el rollo del canal de Booktube (¿que aún no lo has visto? CLICK AQUÍ para verme hacer el payaso un ratito) he estado un poco desaparecida del blog, pero mi vuelta triunfal no puede ser de mejor manera: con la mesa redonda de "Hábitos de lectura en los jóvenes" que organicé en el marco de Literania 2019 el domingo 19 de mayo en Madrid. 

Desde aquí quiero dar las gracias al festival por darme la oportunidad, a todos y todas los que vinisteis a vernos y, sobre todo, a las cinco maravillosas personitas que se dejaron embaucar y que mantuvieron una sonrisa y una amabilidad impecables a pesar de la serie de problemas técnicos que enfrentamos y que hacen que no os pueda traer el vídeo. Eso sí, no podía permitir que os quedarais sin las palabras que dijeron porque de verdad, es para enmarcarlas y leerlas todos los días.

Pedir de antemano perdón porque algunas cosas no se escuchan nada en el audio y por tanto no he podido reflejarlas, pero casi todo está aquí por suerte. 

Sin más dilación, os dejo la transcripción de la mesa redonda que se basó en una única pregunta (porque ellos hicieron el resto y no necesitaron ninguna más):

Siendo las bellísimas personas que son. De izquierda a derecha: Daniel Blanco, Pablo Ferradas (echando una pequeña powernap), Haizea M. Zubieta, Sara Cantador y Alexandra Roma.


¿Es verdad que los jóvenes no leen?

DANIEL BLANCO:

Es verdad que dedico ahora casi el 70% de mi tiempo al fomento de la lectura en los jóvenes y yo lo que veo es que está muy polarizado: hay gente que no lee, y que no lee nada, y quien lee, lee muchísimo. El problema es 1 cómo hacemos para que los que no leen, lean, y 2 cómo hacemos que los lectores de 12, 13, 14 años sigan leyendo con la misma pasión que se lleva leyendo toda la vida. Sí que es verdad que los hay que no leen, por comodidad, por pereza... cuando un niño me dice "A mi no me gusta leer" yo digo "Eso es mentira". Igual que el que dice "A mí no me gusta el cine", no te gustarán las películas románticas, de terror... cuando alguien me dice "A mí no me gusta leer" me parece algo triste porque significa que aún no ha encontrado ni un solo libro que le haga lector, y es ahí donde tenemos que trabajar. Yo creo que hay una labor que tenemos todos que es saber que esta generación de ahora es diferente, primera generación que ha nacido con el móvil, tienen los videojuegos, tienen Internet... y nosotros tenemos que saber adaptarnos a ellos y ellos tienen que saber que la lectura también es entretenimiento . Y esa es la lucha que yo tengo todos los días. 

PABLO FERRADAS: 

Yo creo que hay que distinguir que un lector de 12, 13 años, no es lo mismo que uno de 25. Más o menos a los 16 años hay un bajón, se deja de leer, y hay que trabajar esa franja de edad para que no se pierdan esos lectores. ¿Dónde leen los chicos de 11, 12 años? En sus casas. principalmente. Suelen leer más en papel. Con unos 15 años eso de leer, eso del esfuerzo... no mola nada, Y desde la educación, creo que hay una cosa importante que no se da adecuadamente (mi mujer es maestra, aprovecho para meterme con ella) y es que hay mucho miedo al fracaso. Los libros a veces están pensados para una edad y por ello no se atreven a ponérselos a niños igual más pequeños. Yo me acuerdo que uno de mis libros se lo leyeron unos chavales de once años, y no era para su edad, pero en esa edad les gustan novelas que igual no están pensados para ellos y que les suponen un esfuerzo. Hay que quitar ese miedo al fracaso, ese miedo a no entender. Para que no deje de engancharse a eso que le gusta con 13 años y que con 16 no lo suelte. 

HAIZEA M. ZUBIETA:

A mí me parece muy acertado todo lo que habéis dicho vosotros dos y yo creo sinceramente que estadísticamente la respuesta a "Leen los jóvenes, ¿si o no?" estadísticamente la respuesta es un sí abrumador. En porcentajes en proporción de población, las personas jóvenes son las que más leen, las que más consumen material lector. De hecho, son las que en gran medida a algunas editoriales las están manteniendo con las ventas de literatura juvenil. ¿Por qué pensamos que los jóvenes no leen? Porque tenemos ciertos prejuicios, o porque tenemos ciertos pensamientos que llevan estando ahí literalmente desde la antigüedad. Sócrates escribía "No, es que los jóvenes de esta época ya no hacen caso a sus maestros, ya no leen..." esto es algo que lleva pensándose de los jóvenes desde que el mundo es mundo y es un punto de vista que no favorece en absoluto que los jóvenes lean. Porque si tú entras en la conversación con un lector juvenil desde el punto de vista del prejuicio "Tú no lees, a ti no te gusta leer" no te van a recibir bien. Y creo que para fomentar el cariño de la lectura, verla como un entretenimiento más como el cine, las series, es muy importante no juzgar la elección de lectura de los jóvenes ¿qué más da si tu hijio de 15 años decide leer algo que tú consideras como adulto que no tiene la calidad literaria necesaria? A lo mejor no, no es el Quijote, a lo mejor no tiene unas estructuras gramaticales y unos temas profundísimos, pero está proporcionándole a ese joven algo que es muchísimo más importante que todo eso: el amor por la lectura, percibirla como vehículo de entretenimiento. Que empiecen con estas cosas, con libros acerca de videojuegos, cosas más sencillas. Porque es desde ese escalón desde el que va a ser capaz de ir buscando más cosas. Si tú desde el primer momento le pones a un joven la literatura como una obligación, como un esfuerzo, como algo sobre lo que se le va a valorar académicamente, como una carga, obviamente va a considerarlo una carga más, una cosa que no le va a generar nada positivo. Por eso es muy importante respetar las elecciones de lectura de los jóvenes, ofrecerles opciones variadas ¿Te gusta la fantasía? ¿Te gusta el romance? ¿Te gustan los youtubers? Mira, estos son los libros que han escrito tus youtubers favoritos. A lo mejor puedes empezar desde ahí. Eso, para mí, es verdaderamente lo que hace falta. No mirar desde arriba a la literatura juvenil y a los jóvenes que la consumen, sino con respeto. Porque eso va a ser lo que esas personas devuelvan a la literatura.

SARA CANTADOR:

A mí me gustaría comentar cómo se aborda la lectura desde colegios e institutos, esos jóvenes que por el motivo que sea no leen. Yo he sido una persona privilegiada que ha crecido rodeada de libros, pero entiendo que hay jóvenes que no crecen en ese tipo de ambientes, que no tienen tantos libros disponibles en sus casas. Es muy triste ver que en los institutos nos centramos en memorizar la vida del autor, las características de sus obras, pero no las leemos, no las cogemos y decimos: vamos a analizarla. Si el profesor lo enfocara desde ese sentido, si lo leyera en la clase, probablemente captaría mejor el interés. Les gustará o no les gustará, pero puede que genere el interés. Si le impones algo a un adolescente, no lo va a leer. Pero si le dices ¿te gusta la literatura de zombies? Pues estos son los autores que escriben sobre zombies, vamos a leer algo de ellos. Dar ese impulso que lleva a leer más cosas. Y luego hay recursos que es que la literatura juvenil ha estado siempre considerada como una literatura de menor calidad, y no sé muy bien de dónde viene eso, hay de todo tipo y entonces me parece muy incorrecto juzgar esa literatura juvenil y no lo que se conoce como literatura de adulto. Y luego también decir que la literatura juvenil abarca un espectro muy amplio para lectores: desde los 10 años hasta casi los 30. No son lo mismo las WITCH que literatura para gente que ya está en la universidad, entonces ¿qué pasa? Que mucha gente la confunde con la literatura infantil, y cuando le dices "Escribo juvenil" te dicen "Eso es para niños, ¿no?". 

ALEXANDRA ROMA:

Estoy de acuerdo con mis compañeros, queda poco que añadir, pero sí añadiría que cuando se dice que los jóvenes no tienen cultura, yo probaría a hacer una encuesta aquí con unas preguntas de cultura general, a jóvenes y a adultos, y estoy convencida de que tendríamos respuestas muy similares, la gente que no las sabría sería la misma en ambos rangos de edad. Entonces está feo decir que los jóvenes no tienen cultura. Es necesario darles historias en los que ellos se puedan sentir identificados, que tengan ganas de leer. Por ejemplo, yo era una niña que no le gustaba nada leer, ¡y miradme ahora dónde estoy! ¿Qué me pasó en mi caso? Una amiga que me dejó Harry Potter. Activó en mí algo que era que quería seguir leyendo, y yo descubrí que cosas que pensaba que no me gustaban me empezaron a gustar, y de Harry Potter fui a Manolito Gafotas, y de Manolito Gafotas fui a otros. Yo era de las que se leía los resúmenes de los libros en Internet y de repente me apetecía leerlos. Hay que cambiar las cosas para que les interese la historia, la literatura, y por eso a la pregunta ¿Los jóvenes leen? Sí. ¿Los jóvenes leen lo que a una sociedad elitista piensa que deben leer? No. Los jóvenes, al igual que los adultos, y al igual que todo el mundo, leen lo que les apetece y Y creo que es muy negativo como decían mis compañeros diferenciar entre la literatura buena y la literatura mala. 

SARA CANTADOR:

Yo quiero reivindicar que no pasa nada, que hay gente que solo lee novela de misterio, que solo lee novela romántica, o policíaca, y siempre hay alguien que le dice "amplía tus horizontes culturales y lee otros géneros", ¿qué más da? Cada uno lee lo que quiere. Pongo un ejemplo de una amiga que no leía nada, se puso enferma una temporada y cuando llega al colegio, ella sabía que a mí me gustaba mucho leer, y me dice "Sara, te voy a contar una cosa que no te lo vas a creer, estoy súper viciada a las novelas románticas que tiene mi madre en casa". Se las leyó todas y desde entonces solo lee romántica, y lee un montón. Y no tiene nada de malo. Creas ese nexo, esa conexión con la literatura. 

HAIZEA M. ZUBIETA:

Quería comentar a raíz de la pregunta inicial "¿Leen los jóvenes?" que yo creo que es que tampoco hay que hacer esa separación entre "los jóvenes VS los adultos" en términos de lectura, porque los jóvenes que no leen es porque el entorno que tienen, los adultos que hay a su alrededor, no leen tampoco. No ven la lectura como un entretenimiento, como una pasión. A lo mejor lo ven como esa figura que está en ese pedestal, la literatura es una cosa importante y como es importante tú hijo mío tienes que leer un montón. Mientras tanto yo padre estoy mirando el fútbol todos los días y ese es mi único entretenimiento. ¿Va a aprender ese niño viviendo en ese entorno a percibir la lectura como un entretenimiento? Es bastante probable que no, es probable que si ese niño no crece en un entorno que le fomenta la lectura de manera no artificial ni obligatoria o "este es el ladrillo que te tienes que leer", obviamente ese niño no va a generar ningún tipo de amor por la lectura. Sin embargo, si ese niño crece con adultos que sí leen, con adultos que sí disfrutan de la lectura y se la inculcan desde pequeño, claro que va a aprender a amarla. La literatura juvenil es un poco difícil de definir, tanto porque abarca mucho y muchas edades como porque una vez llegado al topo de "vale ya no eres "joven", eres un joven adulto o adulto joven" pues te puede seguir gustando. A mí, cuando hablo de la literatura juvenil no me gusta ponerle un tope de edad por encima, no me gusta considerarla como algo que solo deben leer los jóvenes de entre 14 y 18 por ejemplo, sino que tiene un límite de edad inferior. A lo mejor un libro que yo he escrito un niño de 10 años no lo disfruta, no lo llega a comprender, y sin embargo uno de 14 ya está en un estadío más avanzado y listo. Pero también un chaval de 20 o una persona de 40. Me gusta pensar que la literatura juvenil es tan universal como cualquier otro tipo de literatura y trata temas universales al ser humano. Hay temas con los que te puedes identificar, personajes con los que podemos sentir, argumentos que nos compelen, tengamos 14, 20, 25, o 50 años. No deja de ser una etiqueta a nivel comercial, al nivel "lo vamos a poner esta estantería a la hora de venderlo". Que un libro sea juvenil es una decisión de la editorial, porque piense que se vaya a vender mejor con esa etiqueta. 

PABLO FERRADAS:

Los lectores de literatura juvenil se piensan mucho qué están leyendo. Cuando yo escribo, escribo para este público determinado. Escribir para adultos está chupado, cuesta mucho menos, en juvenil dejamos una cosa muy concreta, a veces oscura, y la tenemos que escribir de una manera que a esa edad les sea comprensible y les llegue el mensaje. Es una responsabilidad, por la parte de ser capaces de escribirlo a un nivel juvenil.

DANIEL BLANCO:

Yo doy muchas charlas a nivel instituto, y si he aprendido algo es que el mundo es inmenso, y cuando uno viaja mucho se da cuenta de que hay mundos y mundos y mundos. Yo he estado con chavales que no habían ido nunca a una librería. Chavales que en su casa no tenían un libro, nunca lo han tenido. Yo lo cuento muchas veces pero una vez en un colegio con chavales de 9 y 10 años, cuando hablamos de qué estaban leyendo, 12 chavales de, repito, 9 y 10 años, se estaban leyendo 50 sombras de Grey. Y lo estaban leyendo recomendados por sus padres. Por eso uno se da cuenta de que su mundo no es el mismo, de que esos padres probablemente solo se han leído ese libro en su vida. Una locutora me preguntó en la radio "Daniel, mi libro de 7 años no quiere ver un libro ni en pintura, ¿qué pasa? ¿qué hago?"Y yo le digo "¿Tu niño te ve leer a ti?" Uno se da al final cuenta de dos cosas: Que el entorno familiar determina muchas cosas y dos, que la batalla del fomento de la lectura está en los sitios donde están todos los jóvenes. 

Yo presentándoles e híper nerviosa porque además de estar rodeada de gente importante estaba Begoña Oro entre el público y OMG.

Muchas gracias de nuevo, espero que os haya gustado la entrada y ¡no os perdáis los vídeos del canal!

Un abrazo fuerte,

Nana, 

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